Animales mutantes en Chernobyl: de ranas oscuras a aves albinas

Los efectos de la radiación modificaron algunas de las especies que ahora viven en la denominada “zona de exclusión”.

El 28 de abril de 1986, las autoridades soviéticas ordenaron la evacuación de la ciudad de Prípiat, en Ucrania, y establecieron una “zona de exclusión” de 2.590 kilómetros cuadrados tras el desastre de la planta nuclear de Chernobyl.

En aquel entonces, los seres vivos que quedaron dentro del área restringida -excepto las personas- fueron sacrificados, por temor a que propagaran la radiactividad.

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En la actualidad, animales y plantas viven en la “zona prohibida”, y estudios recientes demostraron las modificaciones genéticas que experimentaron con el paso de los años.

Fauna “mutante”

Uno de los casos más curiosos es el de las “arañas confundidas”. Un informe de Nat Geo reveló que las telarañas de la zona no obedecen a un patrón determinado, sino que están “desordenadas”. Los expertos creen que la radiactividad confunde a los arácnidos.

German Orizaola, doctor en Biología e Investigación de la fauna de Chernobyl, publicó un artículo en el que analiza a las ranas que viven en el lugar. El especialista afirmó que los anfibios adoptaron una tonalidad más oscura en la piel, lo que las protege de la radiactividad.

Por el contrario, muchas aves que viven cerca de Chernobyl son albinas (plumas de color blanco). Los insectos también modificaron el color de su cuerpo, e incluso se hallaron especies de chinches a las que le falta un ojo.

Los efectos de la radiación no sólo se observan en el reino animal: científicos encontraron una especie de hongo que transforma en energía la radiactividad del ambiente.

Naturaleza

Tras el accidente nuclear, muchos animales abandonados pudieron sobrevivir y continuar con su vida. Algunos se volvieron salvajes: en esa zona de Ucrania viven caballos, vacas, lobos, osos y aves. Pero hasta el momento, no existen pruebas de que algún mamífero haya experimentado modificaciones extremas, como vacas de cinco patas o lobos de dos cabezas.

Al principio se pensó que toda la vida de la zona se extinguiría por la radiación, pero de algún modo la naturaleza encontró su camino para continuar con el ciclo de la vida.