Clínica Mayo: Estudio advierte sobre los problemas sociales que generó el encierro debido al Covid-19, sobre todo en mujeres

Si bien los expertos han garantizado que la distancia física es la mejor elección para prevenir el contagio del coronavirus, esta medida preventiva ha dejado estragos en las relaciones interpersonales y salud mental de las personas según un estudio realizado en Estados Unidos.

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Girl in protective mask using smartphone outdoors. COVID 19. World coronavirus pandemic

Un nuevo estudio de la Clínica de Mayo en EE.UU descubrió que el aislamiento debido a la pandemia creó o empeoró, problemas con el bienestar emocional. Según el estudio publicado en la revista Science & Medicine existe un aumento considerable del sentimiento de soledad y una disminución en las relaciones de amistad.

Además, el texto publicado el 20 de febrero, revela efectos desproporcionadamente negativos en las mujeres y personas con mala salud.

El doctor Jon Ebber, médico internista en Mayo Clinic y autor del estudio, sostiene la importancia de mantener una vida social activa en época de confinamiento.

“Hay que hacer un esfuerzo consciente para establecer una conexión social significativa con los demás. En momentos de tensión y estrés social, no solo es importante ayudarnos unos a otros, sino también estar presentes” comentó el doctor.

Cómo se realizó la investigación

Los investigadores compararon los resultados de una encuesta realizada a 1.996 pacientes, a través de un cuestionario llenado en febrero de 2018 y llenado nuevamente en el mes de mayo de 2020, cuando la mayoría de Estados Unidos se encontraba en cuarentena.

Las preguntas se centraban en seis áreas de apoyo: emocional, ayuda logística con las tareas cotidianas, amistad, soledad, percepción de rechazo y percepción de hostilidad.

Los resultados mostraron que las mujeres evidenciaron mayores niveles de sentimientos de soledad. La hipótesis de los investigadores apuntaría a que uno de los factores más importantes sería que el empleo femenino se ha visto mucho más afectado que el masculino.

Así lo indican los datos de desempleo en Estados Unidos desde el inicio de la pandemia.

La doctora Lindsey Philpot, investigadora en servicios para la salud y epidemióloga del Departamento de Medicina en Mayo Clinic, sostiene que es el trabajo es un factor fundamental.

“El trabajo suele ser un lugar de conexión social y apoyo; de modo que, a medida que el trabajo se trasladaba desde la oficina a la casa, las conexiones sociales femeninas pudieron haber sido aún más tensas”, comenta la investigadora.

Sin embargo, no todos los resultados fueron negativos. El equipo descubrió que hubo más apoyo emocional y logístico en los núcleos familiares y que disminuyó la percepción de hostilidad de la gente.

Dificultades de la cuarentena

Por otra parte, las personas que ya tenían problemas emocionales o mala salud, no notaron un mayor apoyo emocional y no se observaron cambios en la percepción de rechazo

El doctor Ebbert explica esta tendencia: “Cuando se producen cambios sociales, las personas con más problemas de salud pueden sufrir el peor impacto negativo en lo referente a apoyo emocional, pese a ser el momento en que más lo necesitan”.

La investigación se basa en la hipótesis de amortiguación del estrés, la cual sostiene que las relaciones sociales pueden amortiguarse durante momentos de estrés.

“El distanciamiento físico exige hacer un esfuerzo deliberado para comunicarse con los demás, entrar en contacto y pasar tiempo juntos (de modo virtual). Por lo tanto, considere hacer una cita virtual para tomar un café con algún amigo, organizar o unirse a un grupo por Internet para divertirse una noche con trivialidades, o tomar el teléfono y llamar a cualquier familiar o amigo”, recomienda la doctora Philpot.

En cuanto a los resultados, el 77% de las personas que respondieron la encuesta, dijeron mantener una relación de por vida. El 63% era del sexo femenino, además el 78% dijo que gozaba de buena o muy buena salud. La edad promedio de sujetos de prueba fue de 60 años.

Otros de los destacados autores del estudio son Priya Ramar; Daniel Roellinger, la Dra. Barbara Barry y el Dr. Pravesh Sharma. Todos ellos forman parte del equipo de Mayo Clinic.


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