Elecciones en Brasil: la disputa por los símbolos patrios apropiados por Bolsonaro

Durante los últimos años, los emblemas nacionales sufren una grave crisis de identidad.

Bolsonaro se prepara para las elecciones.
Bolsonaro se prepara para las elecciones.

Llegó el día. En Brasil están viviendo una de las elecciones más esperadas y reñidas de la historia. Los últimos sondeos apuntan a una posible victoria de Lula Da Silva en primera vuelta, pero Bolsonaro, quien busca la reelección, no tira la toalla e insta a sus seguidores a que lo voten con convicción y vistiendo la camiseta de la selección. 

Este pedido no es menor. Durante los últimos años, Brasil ha experimentado un drástico cambio en lo que respecta a sus símbolos patrios. Cantar el himno, colgar la bandera, o vestir la camiseta de futbol amarilla, tan linda y tan reconocida a nivel mundial, cobró un significado diferente. Es que todos los emblemas nacionales atraviesan una crisis de identidad, desde que Bolsonaro y sus seguidores iniciaron una campaña para apropiárselos.

Bolsonaristas rezando sobre la bandera de Brasil.

“Ayúdenos, vaya a votar el domingo y vaya con la camisa amarilla, preferiblemente. La amarilla llama la atención. Vaya a votar con la camisa amarilla para mostrar que en la jornada electoral hay muchas más personas yendo a votar por nosotros que por los otros candidatos”, decía este viernes Jair.

El pasado 8 de septiembre, el presidente se refirió a la apropiación de los símbolos nacionales, manifestando que la izquierda “arrancó y pisoteó” la bandera. “Hoy, el pueblo la identifica conmigo, con nuestros candidatos por Brasil, con la gente buena contra la droga, con los que defienden la vida desde la concepción, que están contra la ideología de género, los que defienden la propiedad privada, siempre amenazada por la izquierda”. 

La bandera de Brasil, evitada por gran parte de la población.

Si bien se puede pensar que el patriotismo es un denominador común de los sectores de ultraderecha, en Brasil es una situación nueva. Lucio Renno, profesor de Ciencias Políticas de la Universidad de Brasilia, explica que los movimientos de derecha en el pasado nunca se apropiaron de esos símbolos de esta manera. 

“El movimiento integralista de Brasil tenía su propia bandera, sus propios uniformes. No usaba los colores nacionales”, dice en referencia al sector católico surgido en los años 30. Según Renno, este fenómeno comenzó recién en 2013 con las manifestaciones en contra del gobierno de Dilma Rousseff, que terminó con el Impeachment del 2016.

El verde y el amarillo, propiedad de Bolsonaro

Con esta situación, los sectores de la población que se encuentran en contra de Bolsonaro sienten un rechazo por los símbolos patrios y comenzaron a evitarlos. Algunos prefieren vestir camisetas alternativas, o intervienen sus banderas para no quedar ligados con el bolsonarismo. De todas formas, analistas apuntan que el uso político de la camiseta de la selección es una de las razones de la pérdida de popularidad del equipo en los últimos años.

“O verde e amarelo é de todos nós”

En caso de ganar las elecciones, uno de los tantos desafíos que tendrá Lula será recuperar estos emblemas y despojarlos del nuevo significado que adquirieron. “O verde e amarelo é de todos nós” (“El verde y el amarillo nos pertenecen a todos”), dijo el expresidente el pasado 7 de septiembre, en las celebraciones por el Día de la Independencia. 

Lula, en busca de su tercera presidencia.

 

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