De la elogiada vacunación israelí al abandono de la población palestina en el proceso

Palestina ha logrado inocular a menos del 2% de su población.

Una de las campañas de inoculación más exitosas hasta el momento es la israelí, reconocida a nivel mundial porque más de la mitad de la población ya se encuentra con ambas dosis de la vacuna Pfizer/BioNTech, lo que llevó a que las autoridades suspendieran el uso obligatorio de mascarillas al aire libre.

¿Pero cuál es la situación que vive el pueblo palestino bajo ocupación en esta pandemia?

Con un panorama sanitario desolador, hospitales colapsados debido al aumento de casos con las cifras más altas en los últimos días y una dura crisis económica, miles de palestinos han quedado desprotegidos ante la amenaza del COVID-19, siendo dejados al final -o fuera- de la cola en el proceso de vacunación.

En entrevista con La Tercera, la ministra de Salud, Mai al-Kaila asegura que a pesar del beneficio mutuo que significa la vacunación de toda la población, Israel está haciendo todo lo posible para evadir sus responsabilidades como potencia ocupante en el proceso de inoculación.

“Es una crisis profunda, casi catastrófica: nuestros hospitales están funcionando a plena capacidad, alrededor del 1% de la población ha recibido las dos dosis de la vacuna y no vemos ningún cambio en el futuro cercano. Agregue a esto la depresión económica y los ataques diarios de la ocupación israelí que, incluso durante esta pandemia, ha seguido demoliendo nuestras casas y arrestando a nuestra gente. La ocupación controla todos los aspectos de nuestras vidas, así que piense en lo que ya era una situación difícil, cómo es ahora con la crisis del Covid-19”, dijo al-Kaila.

Mientras que en Israel solo vemos cifras positivas, la población palestina de Cisjordania y Gaza ha sido gravemente perjudicada, logrando vacunar solo a 110.000 personas en una población de 5 millones.

“Israel es la potencia ocupante y, como tal, tiene obligaciones muy claras en virtud del derecho internacional”, asegura Mai al-Kaila, quien junto a las autoridades han buscado otras fuentes que les provea de vacunas. 

Si bien durante este martes la autoridad Palestina ordenó la compra de 4,5 millones de dosis de vacunas tanto Pfizer y BioNTech, como también del fármaco ruso Sputnik V, la urgencia de la inoculación se evidencia en una carrera contra el tiempo, debido a las cifras más altas de contagios entre los palestinos desde el comienzo de la pandemia.

En contraste, el gobierno israelí sigue un proceso de vacunación exitoso, con números azules y pronto a dejar atrás las restricciones que nos trajo la pandemia, logros a costa del pueblo palestino que ha sido dejado a su propia suerte. 


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