La historia de superación de Luka Modric, el capitán de Croacia que vio cómo mataban a su abuelo

El jugador cuenta con una infancia de lo más difícil.

Luka Modric, capitán de Croacia.
Luka Modric, capitán de Croacia.

Luka Modric, capitán, figura y emblema de Croacia, es uno de los grandes protagonistas del día. Razones no faltan, pues a sus 37 años, llevó a su país nuevamente a los cuartos de final de una Copa del Mundo, tras ganarle por penales a un decente Japón. Pero este futbolista no solo se destaca por ser un crack dentro de la cancha, sino también por su resiliencia y su historia de vida.

Es que, de niño, Modric y su familia tuvieron que atravesar el turbulento periodo de la guerra de independencia de su país contra la antigua Yugoslavia. El jugador, que ganó el Balón de Oro en 2018, creció, literalmente, con el sonido de las granadas. A pesar de este ambiente adverso, solo abandonó Croacia tras el incendio de su casa. El fútbol, en medio de este caos, seguía siendo su única vía de escape.

Luka Modric, con el Balón de Oro.
Luka Modric, con el Balón de Oro.

“Cuando eres niño siempre tienes sueños. Los míos eran jugar en un gran club y ganar grandes trofeos. El Balón de Oro era todo lo que podía soñar cuando era niño. Es un honor ganar este premio”, dijo en el 2018 Luka Modric, quien nunca se separó de la pelota, aun cuando todo a su alrededor se convertía en cenizas.

La triste infancia de Luka Modric en Croacia

En realidad, por culpa de este conflicto bélico, son muchos los jugadores croatas que tienen infancias marcadas por la guerra, el exilio y las pérdidas. Pero, lamentablemente, la historia de Luka se agrava porque le tocó vivir una situación que nadie quisiera: el asesinato de su abuelo por los rebeldes serbios, un hecho que ocurrió cerca de su casa.

Luka vio con sus propios ojos cómo mataban a su abuelo. Para no ser asesinados no tuvieron otra opción que huir a Zadar a través de los bosques y las montañas”, aseguró Josip Bajlo, el director deportivo del primer club del jugador, NK Zadar, en una entrevista del pasado.

Modric, de niño.
Modric, de niño.

Modric, con tan solo 6 años, debió dejar todo lo que conocía para empezar de cero junto a sus padres. Su nueva casa fue un pequeño cuarto del Hotel Kolovare, que se convirtió en un centro de refugiados. Junto a otros niños con historias similares, el jugador del Real Madrid se absorbía de la realidad mediante el futbol.

“No me gusta volver a esas cosas, todo eso es pasado. Pero por supuesto que una guerra tiene una influencia. Ha hecho de Croacia un país más fuerte. Pero no quiero debatir del pasado, tenemos que mirar al futuro”, dijo en una ocasión Luka Modric sobre estos terribles recuerdos en Croacia.

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