Katherine Orellana reflexionó sobre sus excesos: “Se me fue de las manos”

“Partía en la mañana, haciendo el aseo y tomando vodka. Iba a dejar a Facundo al jardín y llegaba a la casa a tomar vodka”, relató.

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La cantante Katherine Orellana relató los difíciles momentos que vivió producto de su adicción a las drogas y el importante rol que tuvo el bailarín Rodrigo Díaz en su proceso de rehabilitación.

En conversación con Martín Cárcamo en el programa “De Tú a Tú”, la ex chica Rojo contó relató fue uno de sus periodos más bajos: “Me sentí en el suelo. La única forma que me hizo entender fue arrodillarme y verme tan así, ni con 100 pesos en los bolsillos, así pata. Sin ni uno, tirada, sin mi papá, sin mi mamá, sin mi hermano, sin mis amigos, porque los amigos buenos que tenía ya estaban chatos de que me mandara puras cagadas. Me arrodillé y le pedí a Dios con todas mis fuerzas. Le entregué mi vida a Dios”, señaló.

La artista contó que después de salir de “Rojo” no siguió trabajando, “seguí pensando que las cosas iban a llegar en bandeja de oro. Y se me fue de las manos. La plata que había juntado se fue. Ahí probé la droga dura. Cocaína”.

“Estaba haciendo dos cosas a la vez: estaba trabajando en eventos y estaba consumiendo, durmiendo poco. Y siendo mamá. Facundo andaba conmigo para todos lados, le pagaba a una nana que me ayudaba. Me pasó la cuenta cuando me cansé. El cuerpo se te cansa. Me vino como una post depre de cansada de tanto carretear. Partía en la mañana, haciendo el aseo y tomando vodka. Iba a dejar a Facundo al jardín y llegaba a la casa a tomar vodka y así todo el día. Era como una estabilidad ebria”, confesó.

Tras esto, reconoció: “Cuático. Es como estar atrapada, como que te das cuenta, pero no cachai cómo salir, pero en realidad no quieres salir. Era desproporcionado el alcohol que tomaba”.

“El momento más complejo fue cuando estaba con mi ex y me llamó mi hijo, y me dijo ‘mamita te extraño’ y se puso a llorar y mi mamá lo retó. Le dijo ‘no llore mijito, si yo estoy aquí para confortarlo’. Ahí me sentí mierda, mierda como mujer. Me dije ‘¿cómo estoy con un hueón en vez de estar con mi hijo?’ De ahí tomé mis cosas y me fui donde mi mamá”, señaló.

El rol de Rodrigo Díaz

“Fue uno de los primeros amigos que estuvo conmigo cuando caí en la cocaína. Él fue el que me sacó, me trató de ayudar”, comenzó contando.

“Me abrió las puertas de su casa, me dejó vivir con él. Cuando estaba mal, me retaba siempre porque salía en los medios por puras tontera (…) estuve bastantes meses viviendo con él en un departamento chiquitito. Él dormía en el dormitorio y yo en un sofá”, relató.

“En su departamento por primera vez yo recibí a Cristo. El Rodrigo me lo hizo recibir, nos sentamos en su casa y él oró por mí, por mi vida, por la de mi familia, por mi futuro”, añadió.

La cantante actualmente lleva ocho meses viviendo con su hijo, luego de independizarse.


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