Murió Karadima, culpable de delitos por pederastia

La sentencia canónica determinó que Fernando Karadima es culpable de "abusos sexuales reiterados a menores de edad y de abuso de poder". La justicia chilena también lo encontró culpable pero sus delitos se encontraban prescritos.

Karadima fue ordenado sacerdote en 1958.
Karadima fue ordenado sacerdote en 1958.

A los noventa años falleció el ex párroco Fernando Karadima, quien es culpable, por abuso sexual de menores. En 2018 fue expulsado de la Iglesia Católica luego de servir durante 60 años.

“[Karadima] era un eslabón más en esta cultura de perversión y encubrimiento en la iglesia“. 

Así definieron los tres denunciantes: James Hamilton, Juan Carlos Cruz y José Andrés Murillo, a su abusador: Fernando Karadima Fariña.

Pero ¿quién era este ex cura que ganó la confianza de la élite santiaguina?

En la trilogía “La Caja de Pandora”, el abogado Juan Carlos Claret, recuerda que el ex sacerdote llega en 1952 a la parroquia del Sagrado Corazón de Jesús, en El Bosque.

La carpeta del fiscal Xavier Armendáriz, quien indagó el caso en 2010, dice que el ex párroco tuvo una primera denuncia cuando era estudiante en el seminario Pontificio Mayor.

En 1970 René Schneider es asesinado, por integrantes del grupo Patria y Libertad.

Por entonces, Fernando Karadima, se encontraba en la cúspide, y solía comentar a sus feligreses que mantuvo escondido a Juan Luis Bulnes -implicado en el homicidio del general- en el torréon de la parroquia, afirmó la periodista María Olivia Mönckeberg en su biografía de Karadima.

Juan Luis Bulnes tiene un hermano,Juan Pablo, quien era abogado de Karadima, después que Informe Especial hizo público los casos de abuso sexual eclesiástico.

En un allanamiento del Ministerio Público, el Arzobispo de Santiago Francisco Javier Errázuriz, cometió una presunta obstrucción por escribir lo siguiente al nuncio de El Vaticano:

“No le pedí al promotor que interrogará a [Karadima] y sólo le pedí a Andrés Arteaga, obispo auxiliar de Santiago, su parecer. Él consideró que todo era absolutamente inverosímil [falso]”. 

Errázuriz se enteró de la supuesta denuncia en 2004. Sin embargo, el cardenal indagó con Arteaga, quien era parte de la Pía Unión Sacerdotal, la organización que usaba Karadima para manejar las propiedades.

Los inmuebles de la Pía Unión pasaron a la iglesia.