Nuevos focos de desnutrición: Los efectos de la pandemia en los hogares chilenos

"Es un escenario un poco aterrador", dice el encargado del INTA.

“Ya comienzan a notarse los efectos de la crisis sanitaria y económica en algunos hogares que han tenido fuertes déficit”, comenta Francisco Pérez Bravo, encargado del Instituto de Nutrición y Tecnología de los Alimentos de la U. de Chile (INTA) en entrevista con La Tercera.

Debido a la pandemia, muchas familias han reorganizado sus prioridades y se han visto en la incapacidad de asegurar hasta lo más esencial: la alimentación.

Tanto por carencias como por excesos derivados de algunas de esas carencias, el mayor problema que aqueja a los chilenos es la obesidad. Sin embargo, la forma de abordarlo es una de las peleas más complejas que llevan las autoridades, debido a la multiplicidad de factores a los que está asociada.

En un estudio de la Junaeb que midió a los niños a un año de la pandemia, muestra que la obesidad y el sobrepeso se incrementó durante este periodo alcanzando un 64% en alumnos de 5° Básico.

Los cambios en las canastas alimentarias y la prohibición de las actividades al aire libre por las cuarentenas, afectan a una población que ya es sedentaria. A esto se le suman los pequeños focos de desnutrición que empiezan a aparecer.

La magnitud de los índices de desnutrición aun son menores, lo preocupante es que esto se ve reflejado únicamente en los grupos vulnerables, donde ya se había erradicado ese problema.

Inseguridad alimentaria “es la incapacidad de solventar en forma correcta las necesidades alimentarias de la población y en eso entra la carencia de alimentos, en el caso de que sean deficitarios, o malos alimentos, con productos ultra procesados que van a potenciar la obesidad en los grupos que lo consumen”, asegura el especialista.

Sin duda, la pandemia ha generado que un preocupante porcentaje de la población viva en condiciones extremas. Situaciones que las políticas públicas, pese a las ayudas económicas entregadas por el Estado, no han visto o no han podido solucionar.

“El costo va a ser dramático”, dice Pérez. Ya que la obesidad en nuestro país alcanza números importantes y sumado a la pandemia, a largo plazo será una bola de nieve que afectará tanto al Estado por sus costos sanitarios, como para el sistema de salud y el individuo en su calidad de vida.