Sueldo empresarial

Muchas veces los empresarios individuales, los socios de una sociedad de responsabilidad limitada y los accionistas de una sociedad anónima y por acciones, que efectivamente se desempeñan en la empresa, se pagan una remuneración en virtud de lo que se denomina “sueldo empresarial”.

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La Ley permite esta remuneración y la regula expresamente en el inciso 3°, del N° 6, del artículo 31 de la LIR, que dispone que se aceptará como gasto la remuneración del socio de sociedades de personas y socio gestor de sociedades en comandita por acciones, y las que se asigne el empresario individual, que efectiva y permanentemente trabajen en el negocio o empresa, hasta por el monto que hubiere estado afecto a cotizaciones previsionales obligatorias, considerando dichas remuneraciones como rentas clasificadas en el N° 1, del artículo 42 de la LIR.

El Servicio de Impuestos Internos (SII), a través de diversas Circulares y Oficios ha fijado criterios respecto de esta materia (Circular N°42. de 1990; Oficio N°2317, del 24 de junio de 2005, Oficio N°651, del 26 de febrero de 2015 y Oficio N°1697 del 15 de junio de 2016).

I.- Remuneraciones de socios de sociedades de personas y socios gestores de sociedades en comandita por acciones y las que se asignen empresarios individuales.

Conforme lo señalado en el inciso tercero del N° 6 del artículo 31 de la LIR, antes transcrito, y de acuerdo con tales instrucciones, cabe señalar lo siguiente:

a) Las empresas unipersonales, las sociedades de personas y sociedades en comandita por acciones (respecto de los socios gestores), podrán rebajar como gasto para los fines de la determinación de la renta líquida de primera categoría, las remuneraciones que se asigne el empresario individual y aquellas pagadas a los socios de las sociedades antes referidas por concepto de “sueldo empresarial o patronal”, siempre que se cumplan los siguientes requisitos y condiciones copulativas:

– Que el empresario individual y los socios de las sociedades respectivas, trabajen en forma efectiva y permanentemente en el negocio o empresa;

– La mencionada rebaja procederá sólo hasta el monto en que las remuneraciones asignadas queden afectas a cotizaciones previsionales obligatorias. De acuerdo a lo dispuesto por el artículo 90 del Decreto Ley Nº 3.500, de 1980, tales cotizaciones obligatorias establecidas en el artículo 92 de dicho texto legal, deben efectuarse sobre una renta imponible mensual máxima de 75,7 unidades de fomento vigentes al último día del mes anterior al pago de las respectivas cotizaciones previsionales.

– Que tales remuneraciones queden sujetas al impuesto único de Segunda Categoría, conforme a las normas generales que regulan este tributo, y

– Que las remuneraciones y el impuesto único de Segunda Categoría que les afecta, se contabilicen en la empresa o sociedad debidamente en los períodos a que corresponden dichos conceptos, identificando a sus beneficiarios.

b) Por consiguiente, se excluyen de dicha deducción las siguientes remuneraciones:
– Las asignadas o pagadas como sueldo empresarial, por aquella parte que excedan del límite de 60 unidades de fomento antes indicado, monto máximo hasta el cual se efectúan las cotizaciones previsionales obligatorias, y

– Las que se paguen a las citadas personas en razón de otros servicios personales prestados a las respectivas empresas o sociedades de que son sus propietarios o socios, sea o no en virtud de contratos, y cualquiera sea la denominación jurídica que las partes le den a las sumas pagadas.

El exceso de remuneración o la remuneración completa, según el caso, se considera como un gasto rechazado conforme a las normas del artículo 33 Nº 1 de la LIR, y en el evento de que haya sido cargado a resultado, deberá agregarse debidamente actualizado a la renta líquida imponible de Primera Categoría. Además, en virtud de tal calificación (gasto rechazado) de acuerdo a lo dispuesto por el artículo 21 del mismo texto legal, se gravará con los impuestos Global Complementario o Adicional, según proceda, en cabeza del beneficiario de tales sumas (empresario individual o socio), de conformidad a lo señalado en el inciso tercero del Nº 1 del artículo 54 e inciso cuarto del artículo 62 de la LIR.

II.- Remuneraciones de socios de Sociedades de Profesionales que tributen en la Segunda Categoría bajo las normas del artículo 42 N°2 de la LIR.

La Circular N°21, de 1991, de este Servicio, que imparte instrucciones sobre la tributación de Sociedades de Profesionales que tributen bajo las normas del artículo 42 N°2 de la LIR, esto es, en Segunda Categoría, dispone que en ningún caso y bajo ninguna circunstancia se aceptan como gasto los sueldos u otras remuneraciones que se asigne el propio profesional, o las que se asignen los socios de una sociedad de profesionales, ni aquellas pagadas al cónyuge del contribuyente, o a los hijos de éste, solteros menores de 18 años.

Sobre esta materia se expresa que la norma contenida en el inciso tercero del N°6, del artículo 31 de la LIR, que faculta a las empresas individuales, sociedades de personas o sociedades en comandita por acciones, para rebajar como gasto de la renta líquida imponible de la Primera Categoría, los sueldos o remuneraciones que los empresarios individuales, los socios de sociedades de personas y los socios gestores de sociedades en comandita por acciones se asignen en los términos y condiciones que dicha disposición señala, no es aplicable a los contribuyentes de la Segunda Categoría para la determinación de su renta líquida Imponible, debido a que la citada norma no se ajusta a las actividades que estos contribuyentes desarrollan.

De este modo, si un socio de una sociedad de profesionales se asigna un sueldo, no se aceptará para la sociedad la deducción de tal gasto, adoptando la calidad de un gasto rechazado conforme al artículo 33 de la ley del ramo.

Sin embargo, se aceptan como gasto las imposiciones previsionales de los profesionales que en forma independiente se encuentren acogidos a un régimen de previsión, aceptándose también dicha deducción en el caso de sociedades de profesionales respecto de las imposiciones que eventualmente pudiesen efectuar sus respectivos socios, por cuanto así lo autoriza expresamente el inciso segundo del artículo 50 de la LIR.

III.- Remuneraciones de accionistas de sociedades anónimas y por acciones que presten servicios a la sociedad respectiva o trabajen para las mismas bajo un vínculo de subordinación y dependencia

En el caso de las sociedades anónimas, no existe prohibición en la legislación tributaria para deducir como gasto las remuneraciones pagadas a sus accionistas por los servicios que le presten, siempre que se cumpla con los requisitos establecidos en el artículo 31 de la LIR. Al respecto cabe precisar que, tratándose de sociedades anónimas no es aplicable la limitación del artículo 31 número 6°, en cuanto al límite de la remuneración de 75,7 UF, ya que dicha disposición legal sólo se refiere a las empresas individuales, sociedades de personas y sociedades en comandita por acciones respecto del socio gestor, y no a las sociedades anónimas.

No obstante lo anterior, y siendo procedente en principio que una sociedad anónima deduzca de su renta bruta el gasto consistente en una remuneración a uno de sus accionistas, en la medida que tal desembolso cumpla con los requisitos indicados en el inciso primero del artículo 31 de la LIR, debe tenerse presente que en tal situación puede resultar aplicable la norma especial del inciso segundo del N° 6 del artículo 31, referido.

En efecto, dicha disposición establece: “Tratándose de personas que por cualquier circunstancia personal o por la importancia de su haber en la empresa, cualquiera que sea la condición jurídica de ésta, hayan podido influir, a juicio de la Dirección Regional, en la fijación de sus remuneraciones, éstas solo se aceptarán como gastos en la parte que, según el Servicio, sean razonablemente proporcionadas a la importancia de la empresa, a las rentas declaradas, a los servicios prestados, y a la rentabilidad del capital, sin perjuicio de los impuestos que proceda respecto a quienes perciban tales pagos.”.

En este caso, si una sociedad anónima o por acciones paga un sueldo a uno de sus accionistas, en el evento que éste trabaje para la compañía bajo un vínculo de subordinación o dependencia como trabajador, dicha remuneración quedará afecta al impuesto único de Segunda Categoría de los artículos 42 N° 1 y 43 de la LIR.